Aparte de todo, eres tan luminosa que el cielo
te requiere con bastante frecuencia; no obstante,
la luz se complementa contigo para anegar
las rías y las represas del aire.
Aparte de todo, hueles a jazmín serenado,
a malva nocturna distante y discreta;
es tu encanto una cuenta del Boyero,
asterismo en el fulgor de Casiopea.
Aparte de todo, me das con tu piel
la gloria irrenunciable de saberme vivo;
eres el entorno de un sueño,
la sapiente vigilia de un árbol florecido.
Cuando vengan por mí y ya no pueda resistirme,
me aferraré a gritar el secreto tu nombre
para no desmayar en el afán de redimirte.
Cuando suenen las salvas en mi pecho,
brincará el dado de la suerte
anunciando el triunfo de una causa porque,
aparte de todo, mujer, contigo jamás habrá derrota.
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